Escrito realizado por CHELO y SEM@NTIKO

 Ella: -Caminar a tu lado era mi necesidad, tomarte del brazo era enganchar mis sueños a tus latidos, sentirte cerca mi prioridad, porque las palabras brotaban con facilidad, como cause de agua al río, como agua dulce a la bravura del mar, sentirte frágil y a la vez tan fuerte, solo era evocar las noches de alta mar después de una cálida tarde a la sombra de un pajar, leyendo poemas y libros sin cesar, solo sintiendo tu cálido aliento en mi oído al pronunciar los mil te amos y jurar que jamas se detendrán.

Verano de siempre y jamás; de promesas de amor eterno y de nunca te dejaré, de dejar fluir las atenciones y decepciones , sin mas afán que amar y reconciliar, de entrega total y más.
Era como el amor descrito desde tiempos ancestrales, obsesivo y temperamental, tierno y dulce, celoso y posesivo sin dejar un sólo sentimientos sin sentir. ¿Porque no darte mi peor y mejor versión?, ¿Porque no mostrarte quien soy y lo que puedo ser?.

Noche bohemia a la orilla del mar, corriendo vas tras de mí, con pies descalzos sonríes y haces brillar la luna que cubre de luz el mar, mientas en la arena, nuestras sombras danzan al sonido de los timbales, estremeciendo con latidos que recorren el cuerpo al bailar al mismo ritmo del dulce sonido del mar, con olas que se crecen al compás de nuestro ritual, nuestros almas disfrutan el vaivén espiritual.

La arena me incita a flotar al sentir tu brazo rodearme, tu boca calma mi sed, la brisa apaga un poco mi calor y el vino culmina dentro de mi convirtiendo las brasas en fuego que danza al mismo ritmo que mi corazón.

El: -Emprendimos el vuelo desde ese ritual, seguimos una sola vereda en donde se trata de amar, y nos perdimos el uno con el otro entre la piel y la saliva, entre besos y caricias, y ese calor intenso que nos envolvía acompañado de sudor que en los ojos ardía.

No había sitio que no fuera deponente de tu desnudez, ejecutor de los besos apresados y que fuera al mismo tiempo juez. Tu silueta y tu sonrisa se hacia notar hasta en el desayuno, en la cama tibia, en tu mirada pensativa que regia aquel mundo.

Simplemente eras el resultado de mil bromas inquietas, coquetas, de aquella arena que no quema, del sexo que se desvanece como la llama en una hoguera, de esa pasión que se desbordaba en tu lengua y terminaba en la entrepierna, y tu eras la mas hermosa de las musas, inspiración que solo puede saber esta escritura, bajo una pluma.

No había reglas para nuestro juego, quebrantamos varias veces el sexto mandamiento, y los dados de la lujuria hacían su deber, iniciábamos con poker y terminábamos en el edén, eramos esos cuentos infantiles pero en versión de adultos, por que solo rechazar la lectura de tu cuerpo era un insulto, tu eras la bella durmiente y yo el dragón, tu eras caperucita y yo el lobo feroz.

Me aturdía tu vientre y me hincaba a confesarme, era ese altar que dibujaba tus detalles, y tu entre pierna, esa boca que me devoraba, en la que me perdía, noche y día, en el desayuno solo pedía tus besos enfrascado con vino tinto y me complacías. Eramos como gatos con sus múltiples vidas, y casi terminamos con mas de la mitad en huida, tu eras esa hermosa avenida y yo un viejo callejón que no tenia salida.

Bebí de las fuentes del parnaso para estar contigo, conduje por las curvas de tu cuerpo sin ser tan precavido, había señalamientos pero no les dí mucho sentido, ¿sabes? Es que en el amor y en el sexo no hay reglas para eso, hasta profané con mis dedos el mas bello templo, nuestra pasión no dependía del calor estival, dependía de nuestra química corporal.

Escrito realizado por CHELO y SEM@NTIKO

 

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